NUESTRO NOMBRE:


Nuestro Fundador -Francisco María de la Cruz Jordán- escribe:
“Si alguien os pregunta a quién pertenecéis, decid:
pertenezco a la ‘Societas Divini Salvatoris’”.


La Sociedad, fundada el 8 de diciembre de 1881, tuvo otros nombres hasta que en 1894 recibe del Vaticano el nombre oficial de: Sociedad del Divino Salvador o Salvatorianos.

Jordán aclara de su puño y letra el porqué del nuevo nombre, que ciertamente expresa nuestra espiritualidad propia: “Nuestro nombre, ‘Societas Divini Salvatoris’, ‘Sociedad del Divino Salvador’, no solamente es muy bonito, sino que quiere caracterizar a nuestro Instituto. Pues, qué es lo que nuestra Sociedad pretende, a no ser esforzarse por continuar la obra salvífica del Divino Salvador a través de la modesta participación en las actividades de toda la Iglesia y, así, distribuir al mundo toda la gracia que el Divino Salvador conquistó para todos los hombres: anunciar la doctrina santa y sublime del Salvador, contribuyendo de esta manera, para que la Buena Nueva que los ángeles proclamaran a los pastores en los campos de Belén la noche de Navidad 'os ha nacido un Salvador', resuene pronto en todos los países”.

Y: “Si nos nombramos por el nombre de ‘Sociedad del Divino Salvador’, debemos también empeñarnos en seguir al ‘Salvator Mundi’. ¡Oh, qué sublime nombre! la Providencia nos lo reservó; y nosotros ¿no deberíamos, pues, esforzarnos en imitar al Salvador del mundo?”.




Nuestro logo contiene:

  • En el centro al Salvador del Mundo.
  • En el fondo la Cruz.
  • En su mano izquierda la Escritura, con la letra griega Omega.
  • La mano derecha levantada, enseñando.
  • Y alrededor, la inscripción: 'Jesuristo, Hijo de Dios. Salvador'.

  • Nuestra fiesta titular es el 25 de Diciembre: nacimiento del Salvador



















    NOTAS QUE NOS DISTINGUEN:

    LAICOS:
    Después del Concilio Vaticano II los Laicos han adquirido su mayoría de edad. Evangelizan, no porque su párroco se lo permita, porque es bueno…; sino porque es un derecho y deber de cada cristiano. Nuestro fundador, por los 1880, era consciente de esto (junto con otras congregaciones, como Salesianos…) y creó un gran movimiento de Laicos. Hoy está reflejado en que los Salvatorianos estamos conformados por tres ramas: Laicos, Religiosas y Religiosos, con el mismo fin misional y evangelizador.


    APOSTOLADOS:
    Muchas congregaciones, respondiendo a su carisma, se dedican a un apostolado preferencial: enseñanza, salud, misiones, presos… Nuestra misión es UNIVERSAL: dar a conocer al Divino Salvador con todos los medios que la caridad de Cristo nos inspire. Eso sí en comunidad, y evaluando bien los lugares y circunstancias: misiones, parroquias, centros de formación, centros de salud, publicaciones y un largo etc.
    De antemano no se excluye ninguna posibilidad o lugar...